Rehabilitación para edificio de oficinas

Oporto, Portugal

1/10

El proyecto trata de ser un vínculo entre dos núcleos: aquel en que se sitúa la actual sede de la compañía “Águas do Porto”, y la nueva sede, ubicada en la Quinta de Baixo. Por tanto, se deberá acondicionar toda la vía que comunica ambos edificios dotándola de elementos característicos que conecten visualmente los edificios.

 

Se mantiene el suelo adoquinado, elemento característico del tejido urbano y con cierto valor patrimonial. Además, se ancheará la acera en parte final del recorrido, aquella próxima a la Quinta de Baixo, para que sea accesible no solo a los vehículos, sino también a los peatones.

 

Se sustituirá el actual alumbrado urbano de la zona, aprovechando las tomas de luz existentes, pero empleando otro tipo de luminarias que permitan entender este camino como un vínculo entre dos elementos que forman parte de un todo.

 

Por ello, dado el carácter descendente del recorrido, se incorporará un flujo de agua en el borde de la acera, que permita no solo marcar la separación entre el tráfico peatonal y rodado, sino conectar visualmente los dos edificios. Este flujo irá a terminar en el espacio público de la Quinta de Baixo, y desaparecerá, a modo de metáfora, como si fuera un afluente más del río Douro, ubicado al sur de la parcela.